Número de registro sanitario: 47-C22-0466

Fisioterapia

Osteopatía

Empezamos por decir que no se trata de una profesión paramédica, ni de una medicina alternativa, ni de una serie de técnicas desconectadas de una idea de conjunto, que pueden aplicarse fuera de un plan de tratamiento global osteopático. Se trata pues de una disciplina terapéutica y de un conjunto de conocimientos específicos basados en:

La anatomía y fisiología del cuerpo humano

El conocimiento de cómo intervienen los diferentes tejidos en la producción de la enfermedad

La aplicación de técnicas de normalización de las funciones alteradas.

Osteopatía estructural:

Dirigida al sistema musculoesquelético, donde aplicamos diversas técnicas adaptadas a cada disfunción, a cada tejido, a cada paciente, dándose durante la sesión de tratamiento, un continuo análisis y un continuo decidir del osteópata, sobre qué técnicas aplicar.

Orientada a actuar sobre los tejidos que participan en las funciones de las vísceras, las membranas fibrosas en relación, los músculos, los diferentes planos de deslizamiento entre los órganos, los vasos sanguíneos, los nervios, todos los tejidos que aseguran el funcionamiento orgánico, deben estar libres de su paso anatómico, lo que no siempre ocurre y que puede ser debido adherencias, tracciones miofasciales que dificultan la normal movilidad de las vísceras. Las técnicas manuales viscerales ayudan a liberar interrupciones en el flujo de movilidad, lo que ofrece al organismo una base funcional más útil, productiva y saludable.

Osteopatía visceral

Osteopatía craneal

Qué actuando también mediante técnicas manuales,  liberan y facilitan la micromovilidad del cráneo y el conjunto de la relación craneosacra a través de las membranas meníngeas y el papel del líquido cefalorraquídeo. Algunas consecuencias vasculares, traumatismos, desequilibrios musculares etcétera, pueden afectar a nervios craneales,
arterias, glándulas y otros tejidos, a su paso por orificios craneales o en el interior mismo, lo
que puede provocar neuralgias, dificultades de visión, audición, alteraciones de alguna función
glandular, vértigos, migrañas, e incluso a través del sistema nervioso vegetativo, trastornos
digestivos, respiratorios, vasculares etcétera

La osteopatía funciona, por tanto, respetando y facilitando la autorregulación del organismo en cualquier patología y no tanto en hacerlo dependiente de soluciones puramente externas o pasivas, cómo es la utilización, a veces excesiva, de medicamentos. La osteopatía, promueve o recupera el equilibrio mecánico del conjunto de los tejidos corporales musculoesqueléticos, nerviosos coma viscerales, circulatorios etcétera y lo hace con la aplicación de técnicas manuales dirigidas a los tejidos identificados como patológicos en el diagnóstico funcional osteopático.

TERAPIA MANUAL

¿Creéis que todos los actos realizados con las manos con finalidad terapéutica son Terapia Manual? ¡PARA NADA! Debemos tener en cuenta 3 aspectos muy importantes:

El razonamiento clínico profundo

Técnicas basadas en la evidencia

Ejecutadas por profesionales cualificados.

La terapia manual está constituida por un conjunto de métodos y técnicas con finalidad terapéutica, que, aplicados manualmente a partir de minuciosas pruebas, obtienen de forma directa o refleja reacciones fisiológicas que equilibran y normalizan las diversas alteraciones musculares, osteoarticulares, orgánicas y funcionales.

TERAPIA INSTRUMENTAL

Después de explicaros qué es la terapia manual, tenemos que confesaros que no siempre podemos realizar un tratamiento perfecto solo con nuestras manos, ya que hay zonas muy profundas a las que es imposible llegar.

Por ello, os queremos explicar también qué es la terapia instrumental.

La terapia instrumental consta de realizar ciertos tratamientos con diferentes técnicas, ayudándonos de instrumentos que nos hagan más sencillo y correcto el tratamiento. Os podemos hablar de, por ejemplo, la punción seca.

La punción seca se realiza con unas agujas muy finitas, las cuales se insertan en el vientre muscular, ligamentos o tendones, para llegar a las fibras que nos es imposible llegar con nuestros dedos. Gracias a esta técnica, aumentamos la vascularización de esa zona y con ello mejoramos la regeneración del tejido lesionado.

PSICONEUROINMUNOLOGÍA (PNI)

En las últimas décadas el eje cerebro intestino es el protagonista de numerosas investigaciones en el ámbito de la neurociencia y hoy día ya sabemos que nuestra salud intestinal, las bacterias que lo componen y nuestro cerebro están todos implicados con el sistema neuroinmune endocrino y nuestro comportamiento utilizando el sistema inmune como la principal vía de comunicación. Modificando ciertos hábitos de vida y regulando específicamente componentes metabólicos esenciales para un buen funcionamiento de nuestros procesos corporales, conseguimos una normalización de estos y reestableceremos el equilibrio de nuestro organismo.

ELECTROTERAPIA

La electroterapia es una de otras muchas técnicas que utilizamos los fisioterapeutas para realizar parte de nuestro tratamiento. Consiste en la aplicación de la electricidad como agente terapéutico.

En algunos casos, se van a utilizar una serie de técnicas donde la electricidad va a sufrir una previa transformación en otro tipo de energía que es la que vamos a aplicar al paciente (láser, ultrasonidos, campos magnéticos, etc.).

Casi todas estas corrientes se aplican a los pacientes mediante unos electrodos, ya sean adhesivos, de caucho o de ventosa.

MIOFASCIAL

Empezaremos explicando qué es la fascia, ya que es una palabra que no se suele utilizar mucho en el vocabulario del día a día.

La fascia es un tipo de “sábana” fibrosa y elástica que recubre todo nuestro cuerpo, conectando todo nuestro organismo en uno. Da soporte, protección y forma al cuerpo.

El cuerpo humano está formado por numerosas fascias, las cuales, poseen una gran capacidad de deslizamiento y desplazamiento entre ellas, necesarias para realizar todo tipo de movimientos, tanto internos (el bombeo del corazón o la expansión de los pulmones) como externos (movimiento de brazos o piernas).

Cuando aparecen adherencias (fibrosis) o restricciones de movilidad entre ellas, surgen descompensaciones y dolores por un desequilibrio en el organismo.

Con el tratamiento de inducción miofascial, lo que hacemos es devolver a la normalidad el estado de las fascias, eliminando aquellas adherencias o restricciones que causan dolor y disminución de rangos de movimiento e implementando la circulación sanguínea.